Dismetría de cadera es un término que muchos pacientes usan para describir la sensación de que una cadera está más alta que la otra. En la consulta podológica observamos con frecuencia las consecuencias funcionales de esa diferencia: alteraciones en la pisada, dolor lumbar, adaptaciones compensatorias en rodilla y pie, y, en algunos casos, limitación en la marcha. Este artículo profundiza en los síntomas, diagnóstico y tratamientos desde una perspectiva práctica de podología, con ejercicios, ejemplos clínicos y recomendaciones basadas en la experiencia.
¿Qué es la dismetría de cadera y por qué importa en podología?
La dismetría de cadera —más exactamente la diferencia en la altura de la región ilíaca y pélvica— se manifiesta habitualmente como una cadera más alta que otra. Aunque el origen puede ser óseo, articular o funcional, su repercusión sobre la biomecánica del miembro inferior y del pie es directa: altera centros de presión, provoca sobrecarga en puntos de apoyo y genera patrones de compensación que el podólogo debe reconocer y corregir.
Conceptos clave
- Dismetría estructural: diferencia real de longitud ósea entre ambos miembros.
- Dismetría funcional: asimetría causada por alteraciones en la pelvis, la columna o el tono muscular.
- Compensación podológica: variaciones en la forma de pisar, aparición de callosidades, fascitis plantar, o problemas en antepié y retropié.
Signos y síntomas: cómo reconocer una cadera más alta que otra
Detectar la dismetría de cadera temprano permite intervenir antes de que aparezcan daños crónicos. Entre los síntomas más habituales se incluyen:
- Dolor lumbar o en la región sacroilíaca, que empeora al estar de pie o tras caminar largos trayectos.
- Desigualdad en la longitud aparente de las piernas al mirar en decúbito supino o al observar zapatos con distinto desgaste.
- Alteraciones en la marcha: cojera indetectable a simple vista o marcha asimétrica.
- Sintomatología en pie y tobillo: dolor en la planta, callosidades unilaterales, pronación o supinación compensatoria.
- Fatiga muscular en glúteos y cuádriceps del lado que soporta más carga.
En adultos, los dismetría de cadera en adultos síntomas suelen presentar un componente crónico: rigidez matutina, episodios de lumbalgia recurrente y sensación de desequilibrio. Es habitual que el paciente describa que siente “tener una cadera mas alta que la otra”.
Evaluación clínica y pruebas en la consulta podológica
La observación sistemática y unas pruebas sencillas permiten al podólogo distinguir entre dismetría funcional y estructural:
Inspección estática y dinámica
- Observación de la pelvis en bipedestación: asimetrías, inclinación pélvica, escoliosis asociada.
- Evaluación de la marcha: grabación de vídeo y análisis de la cinemática para detectar cadera torcida o patrones compensatorios.
- Análisis de calzado: desgaste desigual en suela y plantilla.
Pruebas simples y palpación
- Test de longitud de las extremidades: medición desde la espina ilíaca anterior superior al maléolo medial para valorar diferencia real.
- Test de flexión-rotación de cadera: para detectar acortamientos musculares que provoquen inclinación de la pelvis.
- Palpación de la cadena muscular: isquiotibiales y cuádriceps tensos pueden producir elevada inclinación pélvica.
Si la sospecha persiste, el profesional recomendará pruebas complementarias: radiología simple, telerradiografía o telemetría de cadera para cuantificar la diferencia de longitud y valorar la necesidad de intervención ortopédica.
Causas más frecuentes de que una cadera esté más alta que la otra
Las causas se agrupan en dos grandes bloques:
Causas estructurales
- Discrepancia en la longitud femoral o tibial.
- Anomalías congénitas o secuelas de fracturas mal consolidadas.
Causas funcionales
- Desbalance muscular (glúteos, psoas, isquiotibiales).
- Desalineación pélvica por malas posturas o adaptaciones cribadas por el tipo de trabajo.
- Sindrome de pierna corta aparente por rotación pélvica.
En la práctica podológica, la dismetría funcional es muy frecuente porque factores posturales, calzado inadecuado y hábitos de vida influyen directamente en la posición de la pelvis y la cadena cinética.
Tratamientos: desde la intervención conservadora hasta soluciones definitivas
El plan terapéutico depende de la causa y de la magnitud de la dismetría. A continuación detallo opciones prácticas y su indicación:
1) Intervenciones conservadoras en podología
Primera línea para la mayoría de los pacientes:
- Ortesis plantares personalizadas: corrigen centros de presión y mejoran la alineación del pie y la rodilla, reduciendo la compensación pélvica. Explicación: una plantilla con elevación graduada en el lado corto ayuda a simular la longitud correcta y redistribuye fuerzas.
- Soportes y elevaciones parciales: elevaciones internas del calzado cuando la discrepancia es leve (generalmente hasta 1-1.5 cm).
- Ejercicios de reequilibrio muscular: fortalecimiento de glúteo medio, estiramiento de psoas e isquiotibiales para reducir la inclinación pélvica.
Ejemplo práctico de programa conservador (8 semanas)
- Semanas 1–2: valoración, adaptación de plantilla temporal, ejercicios de movilidad pélvica (10 minutos/día).
- Semanas 3–6: uso de plantilla definitiva, 3 sesiones semanales de fortalecimiento (sentadillas parciales, puente de glúteos) y estiramientos diarios.
- Semanas 7–8: re-evaluación, corrección de parámetros de la ortesis y progresión funcional (marcha en terreno irregular, entrenamiento propioceptivo).
Consejo práctico: anota el patrón de dolor y desgaste del calzado durante 2 semanas antes de acudir al podólogo; esa información es clave para que la ortesis sea efectiva desde el primer ajuste.
2) Tratamientos médicos y quirúrgicos
Cuando la diferencia es significativa (habitualmente >2 cm) o cuando existe daño estructural, se valora:
- Corrección ortopédica (elongación o acortamiento mediante cirugía del fémur o tibia).
- Terapia infiltrativa o artroscópica en caso de patologías articulares que contribuyen a la asimetría.
La decisión es multidisciplinar: ortopedista, reumatólogo y podólogo deben concordar el plan para devolver funcionalidad sin generar nuevas compensaciones.
Plan de ejercicios y autoevaluación para pacientes
Diseño un plan accesible, que el paciente pueda realizar en casa y que complemente cualquier corrección ortésica:
Ejercicios clave (diarios)
- Puente de glúteos: 3 series de 12 repeticiones, mantén 2 segundos arriba. Mejora la estabilidad pélvica.
- Estiramiento del psoas: 3 repeticiones de 30 segundos por lado.
- Fortalecimiento del glúteo medio: abducción lateral en decúbito lateral, 3×15 por lado.
- Propiocepción: apoyo unipodal 30-60 segundos, 3 repeticiones por lado (progresar con superficie inestable).
Controles y señales de alarma
Acudir al profesional si aparece:
- Incremento del dolor nocturno o inflamación persistente.
- Limitación para caminar más de 500 m sin molestia significativa.
- Empeoramiento claro del patrón de pisada o nueva inestabilidad.
Casos clínicos: ejemplos prácticos
Paciente A — Dismetría funcional por acortamiento del psoas
Mujer de 42 años con dolor lumbar crónico y sensación de que una cadera estaba más alta que la otra. Tras evaluación, se confirmó dismetría funcional. Tratamiento: programa de estiramientos del psoas + plantillas personalizadas. Resultado: reducción del dolor a las 6 semanas y normalización parcial de la marcha.
Paciente B — Dismetría estructural leve
Hombre de 55 años con leve discrepancia ósea de 1.5 cm detectada en radiografía. Se indicó elevación interna y adaptación del calzado. A los 3 meses mejoró la fatiga al caminar y se redujeron las callosidades en el pie derecho.
Prevención y hábitos para evitar que la asimetría empeore
La prevención es clave. Recomendaciones prácticas:
- Usa calzado con soporte y cambia plantillas cuando muestren desgaste.
- Realiza ejercicios de reequilibrio 3 veces por semana.
- Evita permanecer mucho tiempo en posturas asimétricas (cruzar las piernas habitualmente, cargar siempre la misma bolsa).
- Consulta al podólogo ante las primeras señales: dolor localizado, desgaste desigual del calzado o sensación clara de «tener una cadera mas alta que la otra».
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Puede una plantilla corregir totalmente la dismetría?
Depende de la causa y magnitud. En dismetrías funcionales y diferencias leves, las plantillas personalizadas suelen ser muy efectivas. En discrepancias óseas importantes, la plantilla puede mejorar la funcionalidad pero no sustituir una intervención ortopédica si está indicada.
¿Cuánto tiempo toma ver mejoría?
La mayoría de los pacientes notan alivio en 4–8 semanas con tratamiento conservador bien seguido. El ajuste de la ortesis y el cumplimiento de ejercicios son determinantes.
¿La dismetría puede causar problemas en el pie?
Sí. Una cadera torcida o una diferencia en la altura pélvica se refleja a nivel distal: aparición de pronación excesiva, fascitis plantar, o formación de callosidades unilaterales.
Recursos prácticos y llamada a la acción
Si quieres profundizar en cómo el pie se adapta a esas alteraciones y conocer cada zona que se ve implicada en la cadena cinética, revisa nuestra guía detallada sobre las partes del pie, donde explicamos la relación entre estructura del pie y compensaciones pélvicas.
¿Qué hacer ahora? Si sospechas que tienes una cadera más alta que otra, reserva una valoración podológica completa. Una intervención temprana aumenta la probabilidad de corregir la mecánica antes de que aparezcan lesiones crónicas.
Resumen y conclusiones
La dismetría de cadera puede ser la causa de dolores aparentemente dispares: pie, rodilla o espalda. Un abordaje podológico integral —evaluación clínica, plantillas personalizadas y programa de rehabilitación muscular— ofrece soluciones eficaces en la mayoría de los casos. Identificar si se trata de una dismetría de cadera en adultos síntomas con componente funcional o estructural es el primer paso para diseñar un plan efectivo.





